Campeonato del Club Foursome

Tomás Tanco y Andrés Valladares son los campeones de este año, compartimos el relato que hace Tomás de la final

Tomas Tanco y Andres Valladares
Tomas Tanco y Andres Valladares

Campeonato del Club Foursome
 
Se disputó el campeonato del club foursome, modalidad donde dos jugadores juegan como compañeros, cada uno juega desde el sitio de salida, luego, para ejecutar el segundo golpe, cada uno juega la pelota de su compañero, y para el tercer golpe, los compañeros eligen la pelota con la cual, jugándola alternadamente, se concluye el juego de cada hoyo.
 
"Campeonato del Club". Tres palabras que lo cambian todo. ¿Por qué digo esto? Porque jugar un Campeonato del Club es especial. Se juega en tu cancha, con tu gente, tus amigos, tu familia. Porque todos los jugadores conocemos cada rincón de nuestras canchas (tanto Fátima como Los Cedros) y estamos en igualdad de condiciones. Porque la capitanía de golf y los encargados hacen un trabajo bárbaro y ponen las canchas en óptimas condiciones. Porque desde el momento en que llegás al estacionamiento y te bajas del auto para armar el "carrito", ya se respira un aire distinto. Porque durante la semana en la oficina, facultad, auto, transporte público y gimnasio, entre otros, uno empieza a jugarlo. Por todo esto y muchas cosas más, jugar un Campeonato del Club es único. Cualquiera sea la modalidad de turno.

 
Y allí nos encontrábamos con mi gran amigo Andrés Valladares, a punto de jugar la final del Campeonato del Club Foursome, nada más y nada menos que contra los hermanos Abreu, Santiago y Luciano, dos leyendas del golf de nuestro Club.
 
Debo admitir que para dos enfermos del golf, como nos consideramos nosotros, el desafío nos motivaba muchísimo. La clasificación y las semifinales habían pasado, al igual que las lluvias, y nos encontrábamos listos para dar batalla durante cinco horas en unos greens rapidísimos.
 
Los birdies al hoyo 1 por parte de ambas parejas, demostraron que se trataría de un partido de alto voltaje. Bogey al hoyo 2 por parte de Valladares - Tanco, y ventaja de uno para los Abreu.
 
"Estamos bien" le dije a Andrés llegando al green del hoyo 5, a pesar de que la diferencia persistía. "Sí, hoy ganamos!" contestó convencido.
 
Los bogeys consecutivos que propinaron Santiago y Luciano en los hoyos 6 y 7, nos pusieron por primera vez arriba en el marcador.
 
Luego de un excelente approach desde 50 yardas por parte de mi compañero Andrés, logré embocar un putt para birdie en el par 5 del hoyo 11 que nos puso 2 arriba.
 
Pero nada estaba definido, sabíamos que todavía quedaban siete hoyos y ellos se iban a venir con todo en busca de revertir el resultado. Dicho y hecho, Santiago y Luciano ganaron el hoyo 15 y, de vuelta, tan solo diferencia de uno.
 
Llegando al hoyo 16, las cuatro pelotas descansaban en el fairway a la altura de las 100 yardas y Santiago demostraría por qué es uno de los mejores golfistas de la historia del Club. Pegó un "sploder" majestuoso en un momento cumbre, lo que no es nada fácil, y dejó la pelota dada. Por suerte, Andrés pudo acertar para birdie la chance que le había dejado desde un metro y medio, quedando el hoyo empatado.
 
En el hoyo 17, Santiago y Luciano no pudieron sacar approach y putt, y finalmente pudimos gritar "CAMPEONES!".
 
Con un cálido apretón de manos nos saludamos y felicitamos por el gran nivel de juego mostrado a lo largo del día. Guardamos los putters en la bolsas y nos dirigimos caminando hasta el club house. Una vez allí, compartimos un gran hoyo 19 entre amigos, haciendo honor a la tradición del golf, mientras el sol empezaba a ponerse.
 
Por Tomás Tanco